
Un vecino tranquilo, de su casa, trabajador, iba a trabajar a santo Domingo, era chofer de una familia. Se había sentido un poquito mal el día anterior pero aun así decidió irse. Apresurado se monto en su vehículo pues debía estar a tiempo en su trabajo pero la muerte lo sorprendió ese día y murió rempetinamente de un infarto.
Moraleja:
1) Hay que vivir el presente pero con amor, pasión
2) no se puede uno llevar la vida, los compromisos pueden esperar
3) Hay que respirar y brindarse espacios de descanso por cada actividad fuerte que uno realice
Y al final cuando uno se muere no lleva nada pero si deja algo
¿Que deseas que quede de ti?
Gracias a mi amigo caminante, pues después de conversar con él, recordé esta situación y surgió la reflexión.
Besos