
Fue la respuesta un poco repetitiva que me dio mi madre cuando le pregunte sobre la opinión que tenia sobre como llegar al éxito.
Con tantos planos que hacer, no cabe la menor duda de que ella tiene la razón. Fajarme es la única alternativa para lograr mis objetivos.
En un mundo en que un gran por ciento de la población ocupa las universidades y colegios, muchas veces llenando sus mentes de teorías que en ocasiones no llevan a la practica, hacer seria la solución a los problemas que aquejan a la humanidad y al planeta tierra.
¿No han escuchado ustedes, que el mundo cambiarían si yo cambiara? El sábado leía un libro titulado: "programarse para el amor" y en una serie de preguntas para ampliar la comunicación con tu pareja o amistades decía: ¿Qué piensas puedes hacer para acabar con la hambre del mundo? Sin darme cuenta respondí que una buena manera seria acabando la corrupción de los gobiernos e implementando una política que mejorara la agricultura. Mi novio que compartía conmigo la lectura volvió a leerme la pregunta y aclaro que era yo la que tenia que dar una solución, es decir ¿que podía hacer yo?
Verdaderamente la vida es un don, un regalo lleno de posibilidades y habilidades por descubrir. Hay quienes la malgastan haciendo daño a los demás y a ellos mismos pero también existen personas de corazones inmensos que se entregan día a día a una buena causa.
Aveces nos quejamos del mal tiempo, del jefe, de la situación económica, de los problemas, de los kilitos demás o los que faltan y se nos olvida que hay tantas personas que están postrados en una cama y que lo único que pueden hacer es respirar y si poseen fe en Dios, orar y ofrecer ese dolor.
Cuando pienso en esto y en las miles de personas que dan el todo por el todo a pesar de las miles de dificultades que se atraviesan, dando a entender que querer es poder. No dudo ni por un momento que una de las satisfacciones mas grande de la vida es: hacer lo que hay que hacer en cada momento, tiempo y circunstancia.