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martes, mayo 25, 2010

Oación para todo el día



Alguien me dijo no hace mucho, que estaba bien que mencionara a Dios pero que si lo hacia muy seguido, podía volverme loca.

Yo le respondi que si mi destino era volverme demente, que mejor manera de estarlo sino es loca por el señor.

No veo otra manera de vivir sino es integrando a Dios en todos los aspectos de mi vida. Para mi es mas que un padre (que no tengo) un amigo(el mejor) mi primer amor( sin el no coincibo el amor de pareja ni a nadie, ni a nada) un maestro, mi luz, mi medico, mi todo.


Hoy quiero compartir con ustedes esta hermosicima oración.


ORACION AL ESPIRITU SANTO
Cardenal Verdier

Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo,

Inspírame siempre
lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer,
para gloria de Dios,
bien de las almas
y mi propia Santificación.

Espíritu Santo,
Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.

Dame acierto al empezar
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén.

miércoles, noviembre 12, 2008

salmo 22



Pongo mis días en manos de Dios. Yo soy su ovejita y el mi pastor. Nada tengo que temer.

De eso trata la fe: dejarse caer, confiando en que abajo no encontrarás vacío sino la mano de Dios, listo para abrazarnos.





El Señor es mi pastor,
nada me faltará.

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. El Señor es mi pastor, nada me faltará. Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad.

El Señor es mi pastor,
nada me faltará.

Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.
El Señor es mi pastor,
nada me faltará.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término.

El Señor es mi pastor,
nada me faltará.

miércoles, octubre 22, 2008

Salmo para encontrarle sentido a la vida




¿Cuál es el verdadero sentido de nuestra existencia?


Este salmo nos ayuda a encontrar el verdadero camino de nuestra esencia.



Señor Jesús, yo quiero un sentido para mi vida.



Como si empezara a salir de un sueño, así me siento, Señor Jesús.
Comienzo a saborear el alba de un nuevo amanecer, y es algo así como
la paz después de la tormenta.
Un arcoiris se abre sobre mi vida en búsqueda y ahora sé que después de la
tempestad viene la calma.
Señor Jesús, Señor del sosiego y de la serenidad, acompáñame en este
nuevo camino que estreno.
Yo quiero Señor,
poner mis ojos dentro.
Quiero abrir los ojos del corazón y con 'nuevos ojos de ver' mirar la luz
y buscar el bien y la belleza, la verdad y el amor en mi corazón escondido
y silencioso.
Quiero, Señor,
construir mi vida desde la Vida.
Quiero levantar mi vuelo desde una libertad responsable.
Quiero hacer verdad en mi camino desde la Verdad.
Quiero, Señor, vivir el amor y el servicio desde el Amor.
Te necesito, Tú que eres la respuesta a mi búsqueda.
Señor Jesús, yo quiero
un sentido para mi vida,
Quiero crecer en búsqueda de razones para mi existencia;
encontrar el ideal, la norma,
el modelo de ser hombre.
Quiero, Señor Jesús,
orientar mi vida, darle rumbo;
saber la razón de mi origen,
de dónde vengo.
Quiero que el río de
mi vida tenga en ti
su manantial.
Quiero saber la razón
de lo que haga en la vida;s
aber si mi vida
vale la pena vivirla.
Quiero que el sentido de
mi vida seas tú.
Quiero saber hacia dónde camino, saber cual es el destino y la meta de
mi vida.
Quiero que tú, Cristo el Señor, seas el final de mi camino.
Señor Jesús, no quiero una vida que se apoye
desde fuera.
No quiero muletas que no me dejen ir lejos.
No quiero soportes que no aguanten mi libertad.
No quiero parches para mi camino, ni caretas para mis problemas.
No quiero manos que me empujen, ni que den cuerda a mi fracaso.
No quiero quedarme en la cáscara de las cosas mientras mi corazón
se muere de
hambre.
No quiero optar por la muerte, por la destrucción, por las cosas que se
acaban, por el humo de pajas.
No quiero vivir desde la superficie, desde la piel.
No quiero ser vida vacía,
vida gastada.
Señor Jesús: ¡quiero vivir con fuerza y desde dentro!.
Señor Jesús, quiero pedirte fuerza para optar.
Fuerza para optar como persona, como hombre.
Fuerza para optar por
una fe recia en ti;
para optar por
la comunidad en que vivo.
Fuerza para optar por
un proyecto de vida;
para optar por
los necesitados de ayuda.
Fuerza para optar por
una vida sin término;
para optar y vivir siempre decidido a comenzar
de nuevo.
Señor Jesús, abre mis ojos
a la luz de tu verdad.
Abre mis ojos al corazón del hombre que transciende;
a los valores de tu Reino.
Abre mis ojos a la bondad y la ternura,
al perdón, a la justicia,
a la fraternidad, a la verdad,
a la pureza y a la sencillez.
Señor Jesús, abre mis ojos a los valores que no se acaban.
Señor Jesús, abre mis ojos más allá de tu muerte:
a la luz y la libertad de tu Resurrección.
Tú, Señor Jesús, estás aquí, en mi nuevo camino.
Tú, Señor Jesús, estás aquí y me ofreces
tu proyecto de vida.
Yo cuento contigo:
eres la respuesta a mi pregunta;
eres la razón a mis razones.
Yo cuento contigo:
eres el ideal de hombre que yo quiero;
eres el proyecto que yo asumo.
Yo cuento contigo:
eres la Persona y el Programa de mi vida;
eres el sentido de mi vida.